Aprender francés

El francés suele considerarse un idioma difícil de aprender. Viviendo 6 meses en inmersión con una familia francesa, yendo a la escuela, visitando el país, practicando actividades, alcanzarás un nivel de francés que te permitirá intercambiar de forma muy fluida. Aunque no tengas conocimientos del idioma, podrás mejorar tu pronunciación. El sonido más difícil para los anglosajones es el de la “r”. No olvides que el francés ha sido durante mucho tiempo la lengua de la diplomacia.

Conocer la cultura, la historia, la geografía:

Francia tiene una increíble riqueza cultural. Todo es tan diferente en Francia. Lo "antiguo" se codea con lo "moderno". Muchas ciudades podrían considerarse como museos al aire libre. La arquitectura de las casas y edificios es tan específica de una región a otra. En el norte, las casas son de ladrillo con techos de pizarra. En el sur, los techos son de tejas. Pasando de una región a otra, ¡todo es diferente!
Siempre hay cosas que hacer, tanto si se vives en la ciudad como en el campo.

El arte de vivir a la francesa:

¡Ah, el estilo de vida francés! Entre la gastronomía (clasificada como Patrimonio Mundial de la Unesco) que hay que descubrir, las diversas y variadas comidas, la escuela francesa, las vacaciones escolares que dan el ritmo al curso escolar, no te aburrirás. Descubrir el estilo de vida francés en familia, ¡no hay nada como eso! Es la mejor manera de conocer Francia.

Descubre una forma de vida diferente

Ir a Canadá o a Estados Unidos es una experiencia única. ¡Prepárate para un verdadero choque cultural! Más allá de los primeros descubrimientos y tópicos, experimentarás la vida cotidiana de una familia americana o canadiense. Poco a poco, comprenderás los matices del país y sus diferencias culturales.

Aprender inglés

Adentrarse en la vida familiar de Estados Unidos o Canadá es la mejor manera de aprender el idioma. Enseguida captarás la forma de hablar de los norteamericanos y las frases coloquiales que utilizan en lugar de lo que se enseña en las aulas. Es increíble lo rápido que entenderás lo que se dice a tu alrededor y empezarás a hablar el idioma tú mismo, ¡con el acento adecuado también! Pronto comprenderás que la pronunciación y la entonación son esenciales para hacerse entender. Tendrás que esforzarte y repetir todo una y otra vez (¡con una sonrisa!) hasta que se te pegue y lo hagas bien. Tu familia te ayudará, siempre que estés dispuesto y tengas ganas de aprender.

Cultura

Sé curioso y haz muchas preguntas. A pesar de tener una historia relativamente “nueva” y reciente en comparación con Europa, Norteamérica tiene una cultura propia que es diferente, pero igual de interesante, tanto si te encuentras en una de sus increíbles ciudades como en una vida familiar más rural. Muchas de nuestras familias canadienses viven en la Columbia Británica, que ofrece una zona de montaña inigualable para los visitantes y es la meca de los entusiastas de las actividades al aire libre.

Descubrir nueva forma de vida

Vivir con una familia inglesa es una verdadera oportunidad. De hecho, qué mejor manera de salir de los tópicos y entender mejor la forma de vida en Gran Bretaña o Irlanda. Con el paso de los días conocerás su forma de ver el mundo. Descubrirás las ventajas de la cortesía y educación que rige las relaciones sociales. ¡Y también la famosa “flema” británica o el humor inglés! Bueno, es un cliché... ¡pero también es a menudo la realidad!

Aprender inglés

 

 

No hay nada mejor que la inmersión en una familia, en la escuela o en la educación en casa para aprender inglés. Sobre todo, te permitirá “captar” la auténtica pronunciación y entonación de la lengua inglesa.

Una cultura

El Reino Unido e Irlanda son ricos en variedad de culturas. El carácter insular del país les confiere una diferenciación incomparable. Es una ventaja conocer estos países tan cercanos a Europa y a la vez tan diferentes. Y es difícil aburrirse. No olvidemos la naturaleza, que suele ser muy apreciada y valorada.

Descubrir otra forma de vida

La mayoría de los niños que hacen un intercambio en Alemania vuelven encantados de su estancia. ¿Por qué? Disfrutaron mucho de su vida cotidiana. La escuela termina lo suficientemente temprano como para que tengan tiempo de reunirse con sus amigos. A menudo van a la escuela en bicicleta o a pie de forma independiente.
¡Independencia es la palabra clave! Los niños extranjeros suelen estar muy contentos al descubrir que pueden desplazarse de forma autónoma en su ciudad o en su pueblo gracias a la red compacta de carriles bici. Los padres alemanes suelen confiar en ti y te ayudan a descubrir tus múltiples habilidades.
En general, Alemania es un buen lugar para vivir. Las familias suelen dar especial importancia a un buen equilibrio entre su vida familiar con sus hijos y su trabajo.

 

Aprender alemán

Más de cien millones de europeos hablan alemán, por lo que es la lengua materna más hablada en Europa.
Aproximadamente el 22% de los estudiantes de la Unión Europea aprenden alemán como lengua extranjera.
Dominar otra lengua extranjera (que no sea el inglés o el español) demuestra tu apertura al mundo y tus habilidades. En el mercado laboral, el alemán es, con diferencia, el segundo idioma más solicitado.
El alemán no es un idioma especialmente difícil. Su pronunciación es incluso extremadamente sencilla, porque es fonética: basta con leer una palabra para saber cómo se pronuncia. La gramática es muy lógica y tiene muy pocas excepciones.
El alemán es una hermosa lengua que ha dado lugar a una gran tradición literaria, musical y poética.

La cultura

Qué mejor que vivir con una familia que te introducirá en la riqueza de su país: literatura, historia, arte. Muchas ciudades alemanas están llenas de tesoros arquitectónicos, clasificados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.